
Día de grandes contrastes para Racing Engineering en Hungaroring. Mientras Javier Villa continuaba su escalada hacia la élite de la categoría, obteniendo su mejor resultado en la clasificatoria hasta la fecha, el debut de su nuevo compañero de equipo, Marcos Martínez, se veía frustrado por una serie de circustancias que arruinaron por completo las opciones del joven piloto español.
Javier Villa será el único representante de Racing Engineering en la carrera de mañana sábado, en la que el equipo confía en verle pelear en las posiciones de puntos una vez más.
Para ello, el asturiano ya se está trabajando en los últimos retoques a la puesta a punto de su monoplaza con el fin de hacerlo algo más estable y permitir a Javi tener un buen ritmo de carrera ya desde la arrancada. Si estos cambios funcionan y se da con una buena estrategia a la hora del cambio de neumáticos, las posibilidades de que Javier vuelva a dar una alegría al equipo son grandes.
Alfonso D'Orleans, director de equipo: "Javi ha hecho un buen trabajo y eso que en sus mejores vueltas se encontró con bastante tráfico. Cuando pasó por meta al acabar la sesión era el décimo, lástima que ya con el tiempo acabado dos coches más entrasen después con mejores tiempos y lo mandasen al doce".
"Marcos no ha podido rodar en la clasificación al pararse el motor y ello hará que mañana no pueda salir al no haber hecho un tiempo dentro del 107%, algo que si había conseguido en los libres. Una auténtica lástima ya que es un piloto muy joven pero ya con probada experiencia en F3 y World Series y sólo necesita un poco más de tiempo para adaptarse al GP2".
Javier Villa: "La clasificación nos ha ido mejor que otras veces, cada vez estamos más cerca de los de delante y eso que en este circuito es realmente difícil para llevar un buen ritmo. Además está muy bacheado por lo que trataremos de modificar algo el setup del coche para que sea más estable de cara a la carrera de mañana."