
Cuando restaban tres vueltas para finalizar la carrera al sprint en Hungría, y estando a punto de adueñarse del segundo lugar, el monoplaza de Pastor Maldonado sufrió una avería de motor que le obligó a retirarse.
"Aunque tuve una buena arrancada, al llegar a la primera curva no quise arriesgar, evité un choque y por ello perdí una posición. De allí en adelante, me dediqué a mantener un ritmo de carrera constante, que me permitiera adelantar cuando tuviera la oportunidad, en este difícil circuito", explicó Maldonado sobre el inicio de la carrera.
Su buen ritmo durante la carrera le llevó al tercer lugar, a la caza de Andy Soucek, quien en el vuelta doce al alargar la frenada en la curva que comunica con la recta principal, cedió el primer lugar a Buemi. El acoso de Maldonado sobre el español hacía reducir al máximo la distancia entre ambos.
"Sabía que lo tenía e iba a pasarle: era cuestión de tiempo: sin embargo, mi motor venía perdiendo potencia, casi desde la mitad de la carrera y ello me obligaba a administrarme", indicó el piloto de Piquet Sport.
A pesar de los inconvenientes en el motor, que cada vez hacían más visibles, Maldonado conservaba su derecho al pódium con el tercer lugar, muy cerca de Soucek hasta llegar al giro veinticinco, cuando a sólo tres vueltas de la bandera a cuadros, su monoplaza sucumbió por completo, obligándole a abandonar. Oficialmente, el criollo acabó en la casilla dieciocho.
Aunque no sumó puntos esta mañana, el venezolano se mantiene en el octavo puesto de la clasificación general, empatado con Álvaro Parente.